
CC 66 2009
Set de monedas de circulación
Prooflike
Set FE
España · 10 años de la UEM
Tirada2.500
Precio de emisión58,00 €
Fecha de emisión1 ene 2009
EmbalajeSet de monedas de circulación
Leyenda del canto2 ★ ★ × 6, alternando derecho/al revés
Precio de mercado59,00 €
Motivo de emisión
La emisión conjunta conmemora el décimo aniversario de la Unión Económica y Monetaria y la creación del euro el 1 de enero de 1999. El motivo, diseñado por G. Stamatopoulos, muestra una figura humana estilizada cuyo brazo izquierdo se transforma en el símbolo del euro; también aparecen las iniciales ΓΣ, el nombre del país correspondiente, los años 1999–2009, el acrónimo de la UEM en el idioma nacional y las doce estrellas de la bandera europea. El diseño fue seleccionado mediante una votación en línea entre ciudadanos y residentes de la Unión Europea.
El motivo
La moneda muestra en el centro una figura humana estilizada cuyo brazo izquierdo se prolonga mediante el símbolo del euro. Las iniciales ΓΣ del artista aparecen debajo del símbolo del euro. El nombre del Estado emisor en la(s) lengua(s) nacional(es) aparece en el borde superior del motivo, mientras que la indicación 1999-2009 y la sigla UEM traducida a la(s) lengua(s) nacional(es) aparecen en el borde inferior.
En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la bandera europea.
En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la bandera europea.
Contexto del tema
La Unión Económica y Monetaria se desarrolló en varias etapas. Su fundamento jurídico fue establecido principalmente por el Tratado de Maastricht, que entró en vigor en 1993. Este fijó los llamados criterios de convergencia, que los Estados debían cumplir antes de participar. Entre ellos figuraban requisitos relativos a la estabilidad de los precios, el déficit presupuestario, la deuda pública, la estabilidad del tipo de cambio y los tipos de interés a largo plazo.
Con el comienzo de la tercera etapa de la unión monetaria, los tipos de cambio de las monedas nacionales participantes quedaron fijados de manera irrevocable. Al mismo tiempo, la responsabilidad de la política monetaria común pasó al Sistema Europeo de Bancos Centrales. Desde entonces, el Banco Central Europeo, fundado en 1998, determina la política monetaria de la zona del euro junto con los bancos centrales nacionales del Eurosistema.
Inicialmente, el euro solo existía como moneda contable, bancaria y de los mercados financieros. Los billetes y las monedas no se introdujeron hasta comienzos de 2002. Hasta entonces, el marco alemán, el franco, la lira o la peseta siguieron utilizándose como subdivisiones nacionales en la circulación de efectivo, aunque su valor frente al euro ya estaba fijado. Grecia se incorporó a la zona monetaria en 2001. Otros Estados siguieron tras cumplir los requisitos; con la adhesión de Eslovaquia, la zona del euro comprendía a comienzos de 2009 un total de 16 Estados.
La moneda común debía eliminar los riesgos cambiarios y los costes de conversión dentro de la zona monetaria, facilitar la comparación de precios y complementar el mercado interior europeo. Al mismo tiempo, significaba que los Estados participantes ya no podían aplicar una política monetaria nacional independiente ni devaluar su propia moneda.
La emisión de la moneda recogió esta evolución institucional común. A diferencia de las monedas conmemorativas ordinarias, con temas nacionales, todos los países participantes utilizaron el mismo motivo básico. Su lenguaje visual, muy simplificado, representaba la unión monetaria como resultado de una evolución prolongada del comercio y la cooperación económica. Al emitirse como moneda de circulación, el proceso de integración política y económica quedó vinculado directamente al uso cotidiano del efectivo común.
Con el comienzo de la tercera etapa de la unión monetaria, los tipos de cambio de las monedas nacionales participantes quedaron fijados de manera irrevocable. Al mismo tiempo, la responsabilidad de la política monetaria común pasó al Sistema Europeo de Bancos Centrales. Desde entonces, el Banco Central Europeo, fundado en 1998, determina la política monetaria de la zona del euro junto con los bancos centrales nacionales del Eurosistema.
Inicialmente, el euro solo existía como moneda contable, bancaria y de los mercados financieros. Los billetes y las monedas no se introdujeron hasta comienzos de 2002. Hasta entonces, el marco alemán, el franco, la lira o la peseta siguieron utilizándose como subdivisiones nacionales en la circulación de efectivo, aunque su valor frente al euro ya estaba fijado. Grecia se incorporó a la zona monetaria en 2001. Otros Estados siguieron tras cumplir los requisitos; con la adhesión de Eslovaquia, la zona del euro comprendía a comienzos de 2009 un total de 16 Estados.
La moneda común debía eliminar los riesgos cambiarios y los costes de conversión dentro de la zona monetaria, facilitar la comparación de precios y complementar el mercado interior europeo. Al mismo tiempo, significaba que los Estados participantes ya no podían aplicar una política monetaria nacional independiente ni devaluar su propia moneda.
La emisión de la moneda recogió esta evolución institucional común. A diferencia de las monedas conmemorativas ordinarias, con temas nacionales, todos los países participantes utilizaron el mismo motivo básico. Su lenguaje visual, muy simplificado, representaba la unión monetaria como resultado de una evolución prolongada del comercio y la cooperación económica. Al emitirse como moneda de circulación, el proceso de integración política y económica quedó vinculado directamente al uso cotidiano del efectivo común.
Información útil
Este KMS contiene las ocho monedas de circulación, de 1 céntimo a 2 euros, y esta moneda conmemorativa de 2 € (valor nominal: 5,88 €).
