CC 178 2014
Blíster
SC/BU
Blíster FDC
Portugal · Año Internacional de la Agricultura Familiar
Tirada7.998
Fecha de emisión31 oct 2014
EmbalajeBlíster
Leyenda del canto5 Wappenschilde + 7 castillos, distribuidos uniformemente
Precio de mercado75,00 €
Motivo de emisión
La moneda conmemorativa rinde homenaje al Año Internacional de la Agricultura Familiar. El motivo muestra herramientas típicas de la agricultura tradicional, así como una gallina, calabazas, una cesta de patatas, otras hortalizas y flores. Las inscripciones «AGRICULTURA FAMILIAR» y «PORTUGAL» están dispuestas en forma de semicírculo.
El motivo
En el centro del motivo de la moneda se representan herramientas utilizadas tradicionalmente en la agricultura junto a productos agrícolas: una gallina rodeada de calabazas, una cesta de patatas, así como otras verduras y flores. A la izquierda puede leerse en forma semicircular el motivo de la emisión «AGRICULTURA FAMILIAR» (agricultura familiar), y a la derecha, también en forma semicircular, el Estado emisor «PORTUGAL», seguido del año de emisión «2014». En la parte inferior izquierda se encuentra la marca de ceca «INCM».
En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la bandera europea.
En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la bandera europea.
Contexto del tema
El Año Internacional de la Agricultura Familiar no fue un acontecimiento aislado, sino un año temático proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas para 2014. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) asumió la coordinación. El objetivo era integrar en mayor medida en los debates políticos el papel de las explotaciones familiares campesinas en la seguridad alimentaria, el empleo en las zonas rurales y la gestión de los recursos naturales.
Por explotación familiar no se entendía únicamente una pequeña granja destinada al autoconsumo. Se trataba de unidades agrícolas dirigidas por una familia y basadas principalmente en su propia mano de obra. Según el contexto regional, el concepto incluía también la ganadería, la silvicultura, la pesca y la acuicultura. Entre los temas abordados se encontraban el acceso a la tierra, el agua, los créditos, el asesoramiento y los mercados, así como la transmisión de las explotaciones y los conocimientos especializados a la siguiente generación. También formaba parte de este contexto el trabajo, a menudo poco visible, de las mujeres y de los familiares de mayor edad.
Para Portugal, el tema tenía una relación directa con la historia agraria. La agricultura del país presenta una estructura regional diferenciada. En el norte y en algunas zonas del centro de Portugal estaban extendidas las pequeñas explotaciones familiares, en parte muy fragmentadas, mientras que en el sur predominaban tradicionalmente las propiedades y unidades de explotación de mayor tamaño. Muchas explotaciones pequeñas combinaban la producción para el mercado con el abastecimiento del propio hogar. El éxodo de las zonas rurales, el envejecimiento de los titulares de las explotaciones y la presión de adaptación económica modificaron estas estructuras a lo largo del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Desde la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea en 1986, las normas de ayudas y de mercado de la Política Agrícola Común también influyeron en las explotaciones.
Por tanto, la emisión de la moneda retomaba, por una parte, una iniciativa de las Naciones Unidas. Por otra, hacía referencia a una forma de explotación y de vida que en muchas regiones portuguesas ha marcado el uso de la tierra, las estructuras sociales de las aldeas y las formas regionales de alimentación. El motivo resultaba, por ello, adecuado tanto como tema internacional como para una referencia específicamente portuguesa.
Por explotación familiar no se entendía únicamente una pequeña granja destinada al autoconsumo. Se trataba de unidades agrícolas dirigidas por una familia y basadas principalmente en su propia mano de obra. Según el contexto regional, el concepto incluía también la ganadería, la silvicultura, la pesca y la acuicultura. Entre los temas abordados se encontraban el acceso a la tierra, el agua, los créditos, el asesoramiento y los mercados, así como la transmisión de las explotaciones y los conocimientos especializados a la siguiente generación. También formaba parte de este contexto el trabajo, a menudo poco visible, de las mujeres y de los familiares de mayor edad.
Para Portugal, el tema tenía una relación directa con la historia agraria. La agricultura del país presenta una estructura regional diferenciada. En el norte y en algunas zonas del centro de Portugal estaban extendidas las pequeñas explotaciones familiares, en parte muy fragmentadas, mientras que en el sur predominaban tradicionalmente las propiedades y unidades de explotación de mayor tamaño. Muchas explotaciones pequeñas combinaban la producción para el mercado con el abastecimiento del propio hogar. El éxodo de las zonas rurales, el envejecimiento de los titulares de las explotaciones y la presión de adaptación económica modificaron estas estructuras a lo largo del siglo XX y comienzos del siglo XXI. Desde la adhesión de Portugal a la Comunidad Económica Europea en 1986, las normas de ayudas y de mercado de la Política Agrícola Común también influyeron en las explotaciones.
Por tanto, la emisión de la moneda retomaba, por una parte, una iniciativa de las Naciones Unidas. Por otra, hacía referencia a una forma de explotación y de vida que en muchas regiones portuguesas ha marcado el uso de la tierra, las estructuras sociales de las aldeas y las formas regionales de alimentación. El motivo resultaba, por ello, adecuado tanto como tema internacional como para una referencia específicamente portuguesa.




