La moneda conmemorativa está dedicada al Año Europeo del Desarrollo 2015. El motivo muestra una mano que sostiene un globo terráqueo, delante del cual crece una planta. Encima aparece la inscripción «2015 EUROPEAN YEAR FOR DEVELOPMENT»; debajo de la mano figuran las siglas «BE» y, a su izquierda, la marca del maestro de ceca y la marca de ceca de Bruselas con la cabeza ataviada con casco del arcángel Miguel.
El motivo
El núcleo de la moneda muestra una mano que sostiene un globo terráqueo, delante del cual crece una planta. La inscripción «2015 EUROPEAN YEAR FOR DEVELOPMENT» forma un arco sobre el globo terráqueo. La abreviatura del Estado emisor, «BE», se encuentra debajo de la mano, mientras que a su izquierda aparecen representados la marca del maestro grabador y la marca de ceca de Brüssel, la cabeza con casco del arcángel Michael.
En el anillo exterior de la moneda están representadas las doce estrellas de la bandera europea.
Contexto del tema
El Año Europeo del Desarrollo fue una iniciativa de información y participación de la Unión Europea. Su objetivo era informar a la población sobre el funcionamiento de la cooperación europea para el desarrollo, los objetivos políticos que persigue y la responsabilidad que la UE y sus Estados miembros asumen frente a los países más pobres. Al mismo tiempo, se pretendía animar a los ciudadanos a reflexionar sobre la pobreza mundial, la desigualdad, los derechos humanos y una economía sostenible. El lema era «Nuestro mundo, nuestra dignidad, nuestro futuro».
La política de desarrollo no comprende únicamente la ayuda financiera. Entre sus ámbitos de actuación se encuentran, entre otros, la educación, la atención sanitaria, la seguridad alimentaria, las instituciones democráticas y el fomento de perspectivas económicas. A ello se suman medidas destinadas a reforzar a largo plazo la autonomía de los países socios. La política europea vincula estas tareas con el principio de reducir la pobreza y superarla de forma duradera en la medida de lo posible.
La elección de 2015 se inscribía en un contexto internacional más amplio. En aquel momento concluía el periodo previsto para los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas. Estos objetivos, formulados en el año 2000, se referían, por ejemplo, a la pobreza extrema, la enseñanza primaria, la mortalidad infantil y materna, así como al acceso al agua potable. Al mismo tiempo, se negociaba una nueva agenda mundial de desarrollo. En septiembre de 2015, las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030, con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. A diferencia de los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio, estos objetivos se dirigen a todos los Estados y relacionan cuestiones sociales, económicas y medioambientales.
De este modo, la iniciativa coincidió con una fase de transición de la política internacional de desarrollo. Ofreció la oportunidad de hacer balance y debatir públicamente los nuevos objetivos. El hecho de que Bélgica conmemorara el acontecimiento en una moneda conmemorativa también puede explicarse por la dimensión europea del tema y por el papel de Bruselas como sede de instituciones centrales de la UE. La moneda hizo visible en las transacciones cotidianas una iniciativa que, de otro modo, se transmitía principalmente a través de programas políticos y actos públicos.